Al caer el sol, Polly, la cotorra, voló sobre Venecia. La ciudad parecía flotar sobre el mar. Edificios antiguos con hermosos diseños bordeaban los canales. Las alas coloridas de Polly destacaban contra los suaves colores de los edificios. Las campanas de las iglesias sonaban al llegar, mezclándose con la canción de un gondolero. Polly aterrizó en una barandilla de piedra junto al Gran Canal. Observó los barcos moverse arriba y abajo por el agua. Venecia era especial porque siempre estaba conectada al agua. Cada ola y reflejo parecía contar una historia. Polly miró el bullicioso Mercado de Rialto cercano. Los vendedores gritaban en italiano, vendiendo frutas frescas y especias. El aire olía a pan recién horneado y al mar. Polly vio a una joven junto al canal. Parecía preocupada y sostenía un mapa. Parecía que no estaba segura de adónde ir. Polly sintió que debía ayudar a la mujer. Quizás podría ser una amiga y guía en esta ciudad de sueños.