Polly y Amir querían seguir las pistas que encontraron. Comenzaron un viaje más profundo en el desierto. El sol estaba muy caliente sobre ellos. Montaban en un camello fuerte. El camello caminaba con un ritmo constante. El viento sonaba como música lejana. El desierto estaba lleno de arena dorada y ruinas antiguas. Cada ruina tenía una historia del pasado de Egipto. Polly estaba asombrada por la belleza del desierto. El silencio del desierto era muy poderoso. Amir era bueno guiando al camello. Contaba historias de su familia. "Mis antepasados eran beduinos," dijo con orgullo. "Viajaban por el desierto. Conocían estas arenas muy bien." A medida que avanzaba el día, vieron algunas piedras antiguas. Amir pensó que esas piedras marcaban la tumba perdida. La tumba se mencionaba en los escritos antiguos. Polly se sentía emocionada y un poco asustada. "La tumba debe estar aquí," dijo Amir. Se bajó del camello. "Necesitamos encontrar la entrada antes de que oscurezca." El sol se estaba poniendo. El desierto se veía mágico con la luz del atardecer. Polly sabía que estaban cerca de un gran descubrimiento. Este descubrimiento podría cambiarlo todo.