La habitación secreta mostraba la rica historia de la ciudad. Estaba llena de objetos antiguos de cuando Marrakech era importante y poderosa. Polly observaba mientras Omar anotaba detalles sobre los tesoros. Él quería mantenerlos seguros para el futuro. Los ojos de Leila brillaban con orgullo y agradecimiento. Ella le dijo a Polly: "Sin ti, quizás no hubiéramos encontrado esta parte de nuestra historia. Gracias." Polly se sentía feliz de ayudar a salvar una parte del pasado de Marruecos. Cuando salió el sol, Polly supo que era hora de irse. Se despidió de sus nuevos amigos. Prometió regresar algún día. Quería escuchar más historias de Adil y ver más de la ciudad. Polly miró por última vez las calles concurridas de Marrakech. La luz de la mañana hacía que todo se viera hermoso. Luego, se fue volando. Su corazón estaba lleno de recuerdos. Ya estaba pensando en su próxima aventura.