En las afueras de El Cairo, Polly y Amir descansaban. Estaban cansados pero felices después de su aventura. Las estrellas brillaban intensamente sobre ellos. Las luces de la ciudad parpadeaban a lo lejos. Acababan de salir del tranquilo desierto. Amir sostenía un cetro dorado. Era algo especial que encontraron. "Nunca pensé que encontraría esto cerca de mi casa," dijo Amir. Polly sonrió. Se sentía feliz por su amistad y aventura. "El mundo está lleno de historia y secretos," dijo ella. "Podemos encontrarlos si buscamos." Se sentaron en silencio por un rato. Pensaron en el día. Luego Amir habló de nuevo. "Esta aventura me enseñó a ver mi cultura de manera diferente," dijo. Polly asintió. "Cada lugar tiene historias que contar," respondió ella. "Gracias, Amir, por mostrarme tu mundo." Se despidieron y prometieron más aventuras. Polly voló hacia el cielo nocturno. Se sentía ligera y feliz. Mientras volaba sobre El Cairo, pensaba en las historias de la ciudad. Historias viejas y nuevas se mezclaban. Polly se dio cuenta de que su viaje a El Cairo le enseñó mucho. Entendió más sobre el mundo. También apreciaba más la historia y la cultura humana.