Polly era un loro brillante y curioso. Volaba con energía mientras veía la ciudad de Marrakech debajo de ella. La ciudad estaba llena de historia y vida moderna. Había mercados concurridos y las grandes Montañas del Atlas a lo lejos. Al descender, Polly olía especias en el aire. Podía oler comino, cilantro y azafrán en las pequeñas calles. Polly aterrizó en la Jemaa el-Fnaa, la plaza principal de la ciudad. La plaza estaba llena de sonidos. Escuchó el ruido de los carruajes de caballos y la llamada a la oración desde la Mezquita Koutoubia. La gente hablaba y vendía cosas como alfombras y aceite de argán. Polly vio muchos colores y movimiento a su alrededor. Notó un grupo de niños. Estaban escuchando a un viejo cuentacuentos. Su voz era suave y melodiosa. Contaba historias que todos amaban. Polly se posó en un poste de farol cercano. Estaba maravillada con el lugar. Estaba emocionada por ver qué aventuras tendría en esta ciudad mágica.