Polly y Fatima caminaban por las concurridas calles de Marrakech. Fatima sostenía un mapa extraño. Vio un símbolo especial en él. Era una luna creciente con una rama de olivo. Este símbolo no correspondía a ningún lugar conocido. Polly estaba curiosa. "Esto es más que un mapa", pensó Polly. Fatima también tenía curiosidad. Preguntó, "¿Es esto una pista hacia algo oculto?" Polly quería averiguarlo. Dijo, "Sigamos el mapa. ¡Quizás sea un mapa del tesoro o un camino a un jardín secreto!" Caminaron más adentro de la medina. Las calles se volvieron estrechas y silenciosas. Entraron en un callejón pequeño. El símbolo estaba en una puerta de madera vieja. La puerta estaba entreabierta. Parecía misteriosa. Fatima se sintió emocionada y un poco asustada. "¿Y si esto es una gran aventura?" dijo Polly felizmente. La emoción de Polly hizo que Fatima se sintiera valiente. Abrió la puerta lentamente. Dentro había un patio escondido. La luz del sol pasaba a través de las enredaderas verdes. En el centro había una fuente hermosa. El agua brillaba como diamantes. Polly y Fatima se miraron con asombro. "Este lugar está olvidado por el tiempo," susurró Fatima. A Polly le encantaban los idiomas. Quería encontrar pistas. Miraron alrededor del patio. Polly vio una escritura antigua en la fuente. "Leamos esto," dijo Polly. Trabajaron juntas para entender las palabras. La escritura hablaba de un oasis perdido. Era un lugar de paz y nuevas ideas. Su descubrimiento las hizo sentirse más conectadas con Marrakech. También les dio ganas de más aventuras en su viaje.