Polly tenía un trabajo importante. Necesitaba ayudar a asegurar que el festival de tango en Buenos Aires fuera perfecto. Volaba alto sobre la ciudad, buscando cualquier información incorrecta. Las calles abajo solían estar llenas de gente feliz. Pero ahora, había susurros y preguntas. Diego, que era muy inteligente, le pidió a Polly que revisara todos los carteles del festival en la ciudad. Quería asegurarse de que la hora y el lugar del festival fueran correctos. Isabel hizo carteles hermosos para mostrar el verdadero espíritu del festival. Mientras Polly volaba, vio algunos carteles extraños en una calle concurrida. Las letras rojas en ellos estaban equivocadas sobre el horario del festival. Polly sabía que esto era importante. Voló hacia abajo para mirar más de cerca. Vio que estos carteles eran falsos. Alguien quería causar problemas para el festival. Polly rápidamente regresó con Diego e Isabel. Les contó todo lo que encontró. Isabel, con su cabello rojo brillando al sol, escuchó atentamente. "Debemos actuar rápido," dijo. "Haré nuevos carteles que muestren la información correcta." Diego, siempre un líder, llamó a los bailarines y ayudantes. "Pondremos estos nuevos carteles y diremos a todos los detalles correctos," dijo. Polly se sintió orgullosa. Se sentó en el hombro de Diego, lista para volar de nuevo. Ayudó a proteger el festival y aprendió la importancia de trabajar juntos. Al ponerse el sol, Polly supo que había aprendido una lección valiosa de Buenos Aires.