Marta vivía sola en un piso pequeño. Su nueva vecina, doña Pilar, era una señora mayor. A veces se veían en el ascensor, pero no hablaban.
🔊 Listen to this paragraph Hide audio
Un domingo por la mañana, Marta abrió la puerta de casa para salir a pasear. Había un plato pequeño en el suelo. En el plato había un trozo de bizcocho. El bizcocho olía a canela y a naranja.
🔊 Listen to this paragraph Hide audio
Había una nota. «Es la receta de mi abuela. He hecho demasiado. Bienvenida al edificio. — Pilar.»
🔊 Listen to this paragraph Hide audio
Read it. Then say it.
Shadow this paragraph in the PollyStop app — record yourself, see how close your pronunciation gets to a native speaker's, sentence by sentence. Free.
Marta se comió el bizcocho en la mesa de su cocina. Era el mejor bizcocho que había comido en mucho tiempo. No sabía cómo dar las gracias a Pilar. No sabía hornear. No tenía la receta de su abuela.
🔊 Listen to this paragraph Hide audio
Al final, escribió una tarjeta. «Gracias. El bizcocho estaba maravilloso. Si alguna vez necesita ayuda con la compra, llame a la puerta.» Dejó la tarjeta debajo de la puerta de Pilar. Ahora tenían algo por donde empezar.